Tirar Tarot | La Rueda de la Fortuna

La Rueda de la Fortuna

Normal

• Evolución • Cambio beneficioso • Circunstancia favorable • Oportunidad • Progreso • Resultado positivo • Éxito efímero • Posibilidad de actuar o intervenir...

Invertida

• Involución • Regresión • Inestabilidad • Inseguridad • Incertidumbre • Pérdida • Fracaso (sufrimos los acontecimientos)


Descripción

Todo lo que está arriba está abajo. Cógelo y disfrútalo, decía un adagio de la Edad Media. Los ciclos, los movimientos perpetuos, los cambios y las transformaciones inmutables, inevitables, que parecen ir mágica o mecánicamente al ritmo de la naturaleza, son una creencia muy antigua. El primero de dichos ciclos es evidentemente la alternancia del día y de la noche. ¿Qué mano prodigiosa y sobrenatural actuaba en el cielo, por encima de las cabezas de los primeros seres humanos que poblaron la Tierra, para producir el día y la noche? Efectivamente, para el hombre que no sabía nada de la mecánica celeste hacía falta una mano, en algún lugar, que con un gesto provocado por la voluntad y el pensamiento accionase este cambio inexplicable. LA RUECA Este es el símbolo que figura en el centro de este arcano denominado Rueda de la Fortuna. No se trata de una rueda, sino de una rueca. Es un instrumento que prácticamente no se utiliza hoy en día, a excepción de la India, Oriente Medio y algunos países del Magreb. Durante la Edad Media, esta máquina se empleaba para hilar cáñamo y lino. Pero antes de que adoptara dicho uso, fue una rueda de noria que servía para subir agua del pozo. La relación de este arcano con LA RUEDA DE LA FORTUNA décimo arcano mayor dd tarot adivinatorio la rueca y con el pozo ilustra perfectamente el movimiento perpetuo o el cambio constante que representa la Rueda de la Fortuna. Giramos la noria con una manivela para bajar el cubo hasta el interior del pozo y con un movimiento inverso de la misma, se sube de nuevo el cubo lleno de agua. Así, podemos hacer mover la noria en ambos sentidos. El pozo tiene una gran carga simbólica. Representa la capacidad del hombre para beber de su propio interior, de la fuente de vida, inagotable, siempre renovada y regenerada. Tiene que accionar la manivela para sacarla. Y lo conseguirá dominando su voluntad, sus actos y sus pensamientos. Pero, ¿de dónde salen la expresión y la manifestación de su voluntad, de sus actos y pensamientos? LA FORTUNA O EL DESTINO Las tiene inscritas. Son lo que él es. Son las marcas de un destino. Este es el significado de «Fortuna». No se trata de La Rueda de la Fortuna en concreto, sino de la Fortuna en general. Este matiz tiene su importancia. Fortuna es una palabra derivada defors, que significa «suerte». Al principio, la suerte era una especie de pequeña tabla de madera que servía para responder a las preguntas dirigidas a los oráculos. Se utilizaba también para atribuir responsabilidades administrativas ministrativas o civiles importantes. De ahí viene la palabra «sorteo». Por extensión, la palabra «suerte» tomó el sentido de «lo que está fijado para cada uno», y luego el de «destino» y «sino». Por supuesto, según el resultado del oráculo o de la tirada, la suerte era buena o mala y el consultante o el candidato no tenía más remedio que aceptarla. Con la Rueda de la Fortuna no sucede nada de eso. En efecto, de la misma manera que la noria se acciona con una manivela, interviene en este caso el libre albedrío. Pues si la naturaleza de la voluntad, de los actos y de los pensamientos están inscritos en el hombre, éste tiene la elección de actuar o no actuar, es decir, de accionar o no la manivela de la noria para hacer girar la rueda de su destino. En otras palabras, haciendo girar La Rueda de la Fortuna, el hombre se inscribe en el movimiento de la vida. Interviene en la ley de causa-efecto que, según este arcano, gira en el sentido contrario de las manecillas de un reloj, siguiendo así el movimiento de los signos del zodíaco, y el ciclo continuo que va desde la evolución (representada por el mono de la derecha agarrado a la rueda y mirando hacia arriba) a la involución (representada por el mono de la izquierda, con la cabeza y el cuerpo mirando hacia abajo). Por último, el animal mítico que preside la punta de la rueda de la noria no es otro que la esfinge, que contempla esta ley eterna, este ciclo inmutable, del que es testigo.

EN LA TIRADA La aparición de la Rueda de la Fortuna en una tirada revela una situación en vías de evolución o involución. Se trata entonces de un acontecimiento o hecho que está sucediendo, pero que es resultado de nuestros actos anteriores. Pero, también puede tratarse de una circunstancia sobre la cual podemos intervenir para que ésta cambie o se transforme. En todo caso, este arcano debe incitarnos a tomar conciencia de nuestra parte de responsabilidad activa, consciente o inconsciente, en las situaciones, circunstancias o acontecimientos a los que nos confrontamos. A veces, nos indica que, por el momento, no podemos hacer nada más que dejar que los acontecimientos sigan su curso. Es decir, nos deja en cierto modo abandonados en brazos de la fatalidad. Pero lo que siempre nos indica la Rueda de la Fortuna es que hemos actuado, que el desarrollo de las circunstancias en las que nos hemos implicado nos concierne a nosotros principalmente y que, en un momento u otro, podremos actuar o intervenir de nuevo en el sentido que nosotros querramos.