Tirar Tarot | La Fuerza

La Fuerza

Normal

• Valor • Voluntad • Seguridad • Determinación, firmeza • Dominio y confianza en sí mismo • Dominio de los instintos • Victoria conseguida mediante su dulzura • Paz interior • Fuerza tranquila...

Invertida

• Rigidez • Autoritarismo • Rigurosidad • Rechazo a ceder • Obstinación • Empecinamiento • Conservadurismo...


Descripción

Como vimos en La Rueda de la Fortuna, quien hace girar la rueda del destino -y provoca las causas y los efectos, es decir, los actos cuyos frutos recogerá, buenos o malos- toma conciencia de su libre albedrío, su papel y su intervención en el gran juego de la vida. Aprendiendo las lecciones derivadas de los acontecimientos y sus consecuencias, que evolucionan, cambian, vuelven según los ciclos y ritmos relativamente inmutables, aspira a ejercer un poder, un dominio de dichos acontecimientos para no ser nunca más su víctima ni hacerse ilusiones. Este es el sentido profundo y esencial de La Fuerza, undécimo arcano del tarot adivinatorio: aprender a medir las consecuencias de los actos, convertirse en dueño del propio destino y de uno mismo. LA DULZURA Y LA GENEROSIDAD DE LA FUERZA No es gracias a la fuerza física ni a la violencia cómo dominamos los acontecimientos, las circunstancias de nuestra vida y nuestro destino, sino gracias a la firmeza interior. Esta lámina simboliza, pues, la intensidad física, el poder del espíritu, la firmeza moral, la energía controlada, la conciencia activa domi- undécimo arcano mayor del tarot adivinatorio nada y, mejor aún, la fuerza del amor y del alma. Es uno de los arcanos mayores más bellos. Debemos subrayar que se asocia con la undécima letra del alfabeto de la cabala, Khaf, que en hebreo significó «hueco o palma de la mano abierta» y, más tarde, «copa o receptáculo». Ahora bien, la palma de la mano abierta y la copa están hechas para recibir. Al igual que la Tierra, inmersa en un flujo de atracciones y repulsas recíprocas y envuelta en un campo magnético, de planetas sometidos a principios idénticos, y en el universo, movido también por un campo de fuerzas, el hombre posee su propio campo magnético, más o menos intenso, según los individuos. Así, existen fenómenos de atracción y repulsa entre los seres, en el que todos somos transmisores y receptores. La mano es el vehículo más sensible al magnetismo, que también se llama fluido, cuerpo sutil o soplo de vida. En el centro de la palma de la mano se encuentra un punto energético vital que, según la medicina china de la Antigüedad, y la acupuntura, está directamente relacionado con el corazón. Para convencerte de ello, te proponemos este pequeño ejercicio: túmbate en el suelo, relájate durante algunos minutos tos respirando tranquilamente, manten los brazos ligeramente separados a lo largo de tu cuerpo, las manos abiertas sin tensar los dedos; cierra los ojos y concéntrate en esos dos puntos vitales situados en la palma de tu mano; empezarás a sentir rápidamente un calor que irradiará desde ambos puntos, incluso, en algunas personas, con la sensación de un ligero ardor, según la intensidad de tu energía en aquel momento. Este ardor proviene tanto de ti mismo, de tu propio magnetismo o fluido, como de las energías que te rodean. Podemos decir, pues, que mediante estos dos puntos las energías circulan permanentemente del interior al exterior y del exterior hacia el interior. Se recargan, se regeneran, reciben y transmiten continuamente. Este movimiento perpetuo nos hace pensar en La Rueda de la Fortuna, que va de arriba abajo y de abajo arriba constantemente. Estar en el corazón de este movimiento significa dominarlo y poder así transmitir y redistribuir lo que uno recibe. En otras palabras, el que recibe, se enriquece. Es rico de sí mismo. Está entonces en condiciones de dar, se puede tomar todo de él. La Fuerza representa todo esto: ¡la riqueza interior, la fuerza del alma, la receptividad, la generosidad! En efecto, todo lo que sale del corazón es generoso. A través de la dulzura y la fuerza del amor, el personaje representado por este arcano domestica al león feroz y le abre las fauces sin esfuerzo. La fuerza de su alma y de su amor hace que domine la violencia, la agresividad y el instinto salvaje.

EN LA TIRADA La aparición de La Fuerza te hace siempre dueño de ti mismo y/o de la situación en la que te encuentras. Te anuncia que, ejerciendo un dominio afortunado de las circunstancias, obtendrás lo que quieras y conseguirás tus objetivos.