Tirar Tarot | La Luna

La Luna

Normal

• Premoniciones • Intuiciones • Imaginación creativa • Clarividencia • Dotes o cualidades psíquicas • Dulzura receptiva • Popularidad...

Invertida

• Dificultad, adversidad • Confusión de sentimientos • Error, engaño • Decepción, pasividad • Seducción • Angustia • Dependencia afectiva o material..


Descripción

La fuerte imagen de este arcano, a aveces llamado erróneamente el Crepúsculo, se presta a confusión. Merece que le devolvamos su sentido. En efecto, aunque el significado etimológico de «crepúsculo», voz que proviene del latín creper («oscuro, incierto, dudoso»), puede de alguna forma relacionarse con la sim-bología contenida en este arcano, no es el instante que precede la salida o la puesta del Sol el que se representa aquí, sino un eclipse de Sol. En efecto, la Luna que domina el cielo dibujado en este arcano está situada delante del Sol, cuyos rayos aparecen a su alrededor. No estamos ante el alba ni el atardecer, sino a plena luz del día, en un momento donde la Tierra y el Sol se encuentran en el mismo eje, con la Luna entre ambos, ocultando al Sol. Sin embargo, no se trata de un eclipse total de Sol, ya que la Luna está representada en forma de D y con una cara de perfil mirando hacia abajo. Esto nos indica que todavía está en fase creciente, sin duda incluso en su primer cuarto. Se trata, pues, de un eclipse paradójico, de una curiosa ocultación del Sol, que no hay que interpretar al pie de la letra, ya que, astronómicamente, un fenómeno celeste de este tipo es imposible. En efecto, una ocultación total o parcial del Sol no es posible a menos que el Sol, la Luna y la Tierra estén en el mismo eje, tal como hemos explicado. En ningún caso se podría producir durante el primer cuarto de la Luna. LA SOMBRA Y LA LUZ Estamos aquí ante un fenómeno extraordinario, irracional e imposible. Eso es lo que lo hace tan interesante y da todo el sentido a este arcano. La sombra proyectada en la Tierra por este imposible paso del primer cuarto de la Luna delante del Sol es una representación de la sombra que contiene la luz, y no de la oscuridad que crece. Se trata del reino de las sombras en tanto que componente de la luz. Este reino de sombras representa todo lo que está escondido, disimulado, oculto en todos nosotros y que procede de la luz. La raíz de la inicial tsddé, la decimoctava letra-número del código de la cabala, significa «lado opuesto» o «adversario», pero también «lado» o «brazo», es decir, lado divino o brazo divino. A partir de ahí, vemos que la sombra contenida en la luz representa el aspecto oculto de nuestra personalidad, lo divino en nosotros. Y cuando el brazo divino se manifiesta, cuando interviene en nuestra vida bajo forma de adversidad, dificultad, de obstáculos que superar, se manifiesta y actúa para ponernos a prueba. Observamos que cuando se nos prueba es cuando dudamos de nosotros mismos, buscamos la luz, al contrario de cuando todo va bien o estamos tranquilos. Los verbos hebreos tsoud, tsadoh y tsoded, que tienen como raíz común tsádé, significan «poner trampas, espiar, cazar, pescar, seducir, cautivar», etc. Los dos perros que figuran en este arcano y que parecen estar aullando a la Luna están, de hecho, cautivados por este fenómeno sobrenatural. El perro, símbolo de confianza, vigilancia y fidelidad, siempre se consideró el guardián del Más Allá. En cuanto al cangrejo gigante representado en la parte inferior de la lámina, nos remite a las cualidades de sensibilidad, receptividad y feminidad del signo Cáncer. El perro, el Más Allá, el cangrejo, forman parte de esos símbolos lunares que nos remiten a nuestra parte oscura, nuestro psiquismo, con el que debemos esforzarnos para extraer las energías regeneradoras y no vernos sumergidos por nuestras emociones o enfrentados a situaciones o circunstancias adversas. El mensaje que nos envía este arcano nos previene para no tener miedo de dirigirnos hacia lo desconocido, de asimilar nuestros propios miedos, debilidades, errores, de mirar cara a cara a la sombra que llevamos dentro y no temerla.

EN LA TIRADA La aparición de este arcano está a menudo en relación con las dificultades, problemas, conflictos, decepciones, desilusiones, cuyas causas y orígenes se encuentran siempre en nuestros errores y debilidades. Se manifiestan en tu vida y se revelan para ponerte a prueba, para que tomes conciencia. La presencia de la Luna en una tirada casi siempre concierne también a la vida y las relaciones familiares, al apego al pasado, a la confusión de ideas y sentimientos, a los pensamientos y a la vida íntima, al psiquismo y al inconsciente.